Por Juan Pablo Morales Farfán
Esta semana conversamos con Marcos Moncada Astudillo, historiador del Grupo Tacitas de Viña del Mar (www.piedrastacitas.cl), sobre precisamente Piedras Tacitas y Patrimonio Cultural.
¿Marcos, cuál es tu perfil personal y profesional?
Muchas gracias por la invitación, soy Licenciado en Historia con mención en Ciencia Política (PUCV), tengo una Consultora y varios giros derivados de ello, pero aún así me doy tiempo para la investigación etno-histórica, publicar y difundir en la medida que pueda. Desde mi juventud practico el excursionismo, y desde hace ya casi 20 años con un grupo de amigos -todos ellos relacionados con el Museo Fonck-, nos constituimos como organización con personalidad jurídica, como organización de voluntarios por el patrimonio “Grupo Tacitas”, para poner en valor y así preservar este importante legado ancestral.
¿Qué son las Piedras Tacitas y cuál fue su utilidad?
Las piedras tacitas son horadaciones inconclusas en afloraciones rocosas, inicialmente destinadas a la molienda de semillas, pero a lo largo de 10.000 años de historia han tenido muchas aplicaciones, primando la importancia simbólica y ritual, lo que aún hoy está vigente, ya que legalmente son “Monumentos Nacionales”.
¿Cuál es la importancia desde el punto de vista del patrimonio de las Piedras Tacitas?
Son importantes no solo por su antigüedad, sino por ser una respuesta cultural al cambio climático de hace 10.000 años, cuando el ser humano debió “reinventarse” y modificar sus estrategias de sobrevivencia en un nuevo contexto, lo que hoy es toda una referencia a considerar, ya que en estricto rigor estamos enfrentando un desafío similar.
¿Qué ceremonias ancestrales se realizaban alrededor de ellas?
Hace algunos años, con financiamiento del Fondo Iber Cultura Viva de la OEI, y en colaboración con Cinematequio (México) realizamos un cortometraje (“Nguillatún”), que plantea que las primigenias rogativas de los habitantes del actual territorio chileno se realizaban en las piedras tacitas, y ese sería el origen del actual Nguillatún del pueblo mapuche, pero claro, es una interpretación, y caben opiniones divergentes.
¿Por qué son considerados Monumentos Arqueológicos? El hecho que la mayoría de las Piedras Tacitas se encuentran en terrenos privados, ¿Existe alguna legislación que permita su conservación?
La ley de Monumentos Nacionales, Nro. 17.288.- en su artículo 21 establece que son “Monumentos Arqueológicos”, vale decir, una modalidad de Monumento Nacional que no requiere Declaración, las ruinas, yacimientos y piezas antro-arqueológicas, y curiosamente el mismo artículo incorpora en esta categoría las piezas paleontológicas. No quisiera armar una polémica estéril, pero eso ya da luces de un problema de redacción, y lo comento en relación a la pregunta sobre los terrenos privados, ya que la jurisprudencia chilena es clara: la protección del patrimonio arqueológico no afecta la propiedad del terreno (salvo la obligación que crea de resguardo) pero lo que literalmente dice la ley puede ser interpretado de otra manera, ya que textualmente señala: “Por el solo ministerio de la ley, son Monumentos Arqueológicos de propiedad del Estado los lugares, ruinas, yacimientos y piezas antropo-arqueológicas que existan sobre o bajo la superficie del territorio nacional…”, pero eso debería ser tema para otra ocasión, ya que es una interpretación que aunque literal es disruptiva con la praxis imperante. Propongo dejar el tema pendiente para abordarlo en detalle más adelante.