Por Juan Pablo Morales Farfán
Está semana conversamos con la periodista e investigadora María José Guallar Sobre su vida y trabajo profesional.
¿Cuéntanos María José Cuál es tu perfil personal y profesional?
Soy periodista e historiadora, y trabajo desde hace más de 15 años en temas de gestión cultural y del patrimonio. Hace 4 años me vine a vivir con mi familia a Curacaví (mi marido y mis dos hijos de hoy, 8 y 4) buscando una vida más tranquila y cercana a la naturaleza. Porque si bien es en la ciudad donde encontramos un circuito de espacios interesantes, como teatros, museos, parques y restoranes, en un lugar como Curacaví es posible vivir mejor, con su ritmo más pausado y su silencio, especialmente en una etapa de crianza.
¿Cuál es tu apreciación del desarrollo Cultural, social y artístico de Curacaví?
Me parece que hay una enorme avidez de hacer cosas. Hay mucha gente queriendo concretar propuestas en distintos ámbitos del arte y la cultura y otro grupo queriendo participar como público. Si bien pasan y están pasando varias cosas, creo que falta articulación y una mejor comunicación de estas iniciativas.
Por otro lado, lo que si es lamentable, es la falta de infraestructura cultural en Curacaví. Que no exista un centro cultural o espacio similar que permita que la comunidad cuente con los espacios mínimos para el desarrollo de las diversas expresiones de la Cultura es muy triste, porque limita enormemente el quehacer, la circulación de propuestas desde otros territorios, la generación de iniciativas desde el territorio o para éste, etc. Hoy existe el Centro Comunitario Cuyuncaví, pero está demasiado apartado del centro y se sabe que a las personas les cuesta trasladarse hasta allá. La Biblioteca Municipal se reabrió, lo que es muy bueno, pero a ésta le lloran mejoras. Ojalá que este año si se pueda postular a los Fondos de Mejoramiento de Bibliotecas que ofrece el Ministerio de Cultura. La gente de aquí me ha comentado que en general las cosas han en relación a tiempos pasados, pero me parece que se debe manifestar de manera más decidida la voluntad política en pro de la cultura. Ya quedaron atrás los tiempos en que se pensaba que ésta era un mero pasatiempo o un asunto secundario. O quiero creer que todos pensamos así. Especialmente nuestras autoridades.
¿Cómo nace Dulces Patrimonio de Curacaví Registro de la Tradición de los dulces Chilenos de Curacaví?
Cuando yo llegué a Curacaví sabía que su identidad estaba muy ligada a la chicha y a los dulces, y me imaginé que habría un trabajo extenso sobre ello, casi que “el museo del dulce y la chicha”! Pero no había nada, así que me propuse hacer alguna investigación sobre los dulces de Curacaví, con harta humildad, considerando que soy afuerina. Me gané un Fondo del Patrimonio Cultural y desarrollé el proyecto “Dulce Patrimonio de Curacaví. Registro de la tradición de los dulces chilenos de Curacaví: cultores, saberes y productos”, que invita a conocer más de esta popular expresión del patrimonio cultural inmaterial de la Región Metropolitana, con el fin de ser un aporte a su fortalecimiento y valoración. El resultado final fue un libro que se regalará el día del lanzamiento, el 27 de mayo a las 12:00 hrs. y que podrá descargarse en su versión digital desde la página web de la Municipalidad, que patrocinó el proyecto y desde www.memoriaatelier.cl
En la actualidad vives en Curacaví. ¿Cuáles son los aspectos más positivos de residir en Curacaví? ¿Qué es lo que más te llama la atención de la comuna? Como te decía al comienzo, creo que esta sea una comuna que aún mantenga un ritmo pausado, un aire puro, una ruralidad cercana (con su naturaleza y costumbres), es invaluable. Es algo que hay que cuidar, sobre todo, de parte de quienes llegamos de fuera, debemos ser respetuosos con ese entorno, las personas y sus formas de vida. Además Curacaví está muy cerca de Santiago, también de Valparaíso, por lo que en poco tiempo se puede ir a buscar aquello que no se encuentra aquí.
¿Dentro de tu trabajo sobre Dulces Patrimonio de Curacaví Cuáles son los aspectos más destacados de los Dulces Chilenos que los convierte en una actividad Patrimonial? Detrás de los dulces hay una historia preciosa en la que se conjugó la historia, la geografía y el rol de las mujeres. Eso me pareció de un enorme atractivo. Antes no había carretera y todos los vehículos debían pasar obligatoriamente por Curacaví. El viaje desde Santiago a Valparaíso era largo y todos los buses y autos paraban en el pueblo al menos por un rato, lo cual motivó a que las mujeres que hacían sus dulces en sus casas, para sus familias, salieran a venderlos. Hace poco más de 50 años se inauguró la Ruta 68 y con ella la locomoción dejó de entrar a Curacaví. Ahí terminó la época dorada de los dulces y se pensó que morirían para siempre como oficio como y producto, pero continuaron desarrollándose, evolucionando, surgieron muchas fábricas, y se mantuvo al menos parte de su esencia tradicional. Los saberes tras la elaboración de los dulces, heredados de generación en generación, la forma de prepararlos, sus recetas y variedades, son una expresión cultural valiosísima y es lo que los hace ser patrimonio cultural, patrimonio de Curacaví. Por otro lado hay decenas de personas y relatos particulares que entre todos, construyen esta gran historia tan valiosa para la identidad curacavinana. En este trabajo que hicimos quisimos darle voz a ellos y ponerle cara a quienes están detrás de los dulces que tanto disfruta la gente, los chilenitos, empolvados, alfajores, príncipes, tacitas, etc, etc.
¿Qué otra actividad fuera de la Chicha y los Dulces Chilenos Crees tú qué amerita poner en valor y /o destacar para convertirlo en un producto representativo de la comuna?
La naturaleza. Potenciar circuitos de trekking como el Sendero del Sol o el Cerro El Mauco. Y articular otros parques o senderos que podrían abrirse a la comunidad, en un lugar donde el territorio aún lo permite y el aire puro nos acompaña.