Columna Luis Sagues
- Details
- Written by: Administrator
- Category: Columna Luis Sagues
- Hits: 3
La tenaz e irracional oposición que está teniendo el gobierno de Jasé Antonio Kast, tratando de impedir que se apruebe la ley llamada de la Reconstrucción nacional muestran una desesperada acción por impedir que este nuevo gobierno tenga éxito.
La caótica resistencia de la izquierda trata de evitar que se apruebe lo que el gobierno llama la llave del impulso que necesita el país para rectificar los intentos que el gobierno anterior del marxismo extremo y mediano, hicieron para refundar una nación que había conseguido en los últimos años, empinarse a los niveles de una nación desarrollada. Habíamos pasado -gracias a las reformas del gobierno militar- del último país de América morena, al primer lugar, considerando todos los índices de desarrollo, indicadores de un progreso económico, político y social. Para luego llegar a una situación de crecimiento incomparable a cualquier país de América latina. Esta realidad llamada por muchos, como un “verdadero milagro”, (la joya más preciada de la corona americana” Bill Clinton). Se consiguió a pesar de haber comenzado en una condición casi comparable a la de un país, derrotado en una guerra. Así fue el comienzo, después de la nefasta experiencia de la Unidad Popular, que inspiraba la misma doctrina que enarboló el gobierno de Gabriel Boric. Motivado por el slogan de “sepultar el sistema capitalista” con el cual se habían logrado todos los éxitos descritos. Y que los primeros gobiernos de la Concertación quisieron prudentemente conservar.
Este nuevo gobierno quiere hacer reformas económicas, políticas y sociales y recomponer la situación, volviendo a lograr índices de desarrollo completamente perdidos en el último mandato gubernamental.
Esto desespera a la izquierda que ve con mucha preocupación, que, si a José Antonio Kast le va bien y por cierto al país entero, será imposible que ellos vuelvan a recuperar la conducción perdida por la fuerza de la voluntad ciudadana. Esto es lo que los motiva a sostener una verdadera oposición destructiva, dando explicaciones casi infantiles que se empeñan por desacreditar al nuevo equipo de gobierno.
¿Cuál es la clave del programa del nuevo Gobierno?: controlar la delincuencia, impulsar la economía, y recuperar el desarrollo. Todo unido a una libertad plena, sin más restricciones que el bien común, el irrestricto respeto al proyecto de vida de cada persona, y el derecho a la propiedad de los bienes producidos con el esfuerzo y el talento de cada uno.
Lo cual se traduce conforme a la experiencia empírica, en un vigoroso crecimiento.
Este es el serio desafío que enfrenta el actual gobierno, considerando el ruinoso estado en que ha dejado la irresponsable y corrupta administración de Boric.
La izquierda tiene que mostrar para volver a encantar a las personas, algo mucho más convincente que las experiencias ya ampliamente conocidas como fracasos rotundos, que fueron la URSS, La República Democrática Alemana, Corea del Norte, Laos, Cuba, Venezuela, Nicaragua, y la Argentina de los Kirchner,
Unido a lo anterior el escenario internacional ofrece a la izquierda un porvenir muy difícil. La experiencia cubana, la venezolana, la argentina, la salvadoreña, la mexicana, muestran realidades tan decepcionantes -publicitadas ampliamente por los medios- que ofrecer estos modelos como alternativa al desarrollo de los pueblos, es como un insulto a la inteligencia humana. A pesar de todo, es posible ver, como aun inexplicablemente conservan un preocupante apoyo popular.
- Details
- Written by: Administrator
- Category: Columna Luis Sagues
- Hits: 1
Por Luis Sagüés Garay
Difícil comienzo del actual gobierno, enfrentado a una oposición de extrema izquierda, cuyo único fin es recuperar el control del país, a pesar que su gobierno fue un fracaso en casi todo orden de cosas. ¿Cuál es la estrategia de ellos? la misma de siempre, obstaculizar todas las iniciativas que pueden ser favorables al bien común. Porque si esta administración satisface las necesidades más apremiantes de las personas, se desvanece cualquier oferta que puedan entregar los opositores. Lo novedoso de esto es que el candidato visible de los octubristas es el mismo que quería sepultar el modelo neoliberal de libre mercado. La fórmula que dio a Chile los años más virtuosos de su historia. Este gobierno de José Antonio Kast, está aplicando un modelo parecido al del éxito histórico. Lo que ofrece Boric es, volver a intentar sepultarlo. Con el precio de lo que actualmente estamos pagando: cesantía, paralización económica, miseria, delincuencia y todos los males conocidos.
Hay que destacar que las condiciones en que recibe el gobierno José Antoni Kast, han sido calificadas como las peores, por todos los expertos. Un país paralizado económicamente, una construcción estancada. Una delincuencia desatada y fortalecida con el desprecio de esta, por los organismos de seguridad como Carabineros, que diariamente ve engrosar sus filas de mártires. La oposición se opone sistemáticamente a las reformas que impulsa el gobierno, para dar a las policías mayores atribuciones para reprimir el delito. Un endeudamiento externo sin precedentes. Sin inversión, sin crecimiento. Interminables listas de espera en los servicios públicos de salud. Destrucción de los colegios emblemáticos, palanca de oportunidades para la gran clase media y proletaria. Una cesantía, deprimente, la caja fiscal prácticamente desmantelada. Un presupuesto aprobado para el primer año del nuevo gobierno, que basa sus gastos en dineros inexistentes, o maliciosamente inflados por ingresos que se ha sabido no es posible obtener.
Ante este escenario la oposición, que acaba de dejar el gobierno con Boric, exige inmediato termino a la cesantía, que el país recupere su crecimiento, que el precio del combustible no se altere, producto de una situación internacional imposible de manejar por los nuevos gobernantes, y presionando para que incremente fuertemente el gasto en programas sociales. Que por cierto son útiles y necesarios, pero que es imposible satisfacer, con la desastrosa realidad financiera en que se ha recibido la nación.
En esta realidad la oposición ha iniciado una campaña de desinformación, que pretende hacer creer a los ciudadanos, que la solución de todos los problemas heredados de la mala administración anterior- esta nueva- debe mágicamente resolverlos casi inmediatamente.
Añadiendo además la vuelta de las protestas callejeras -curiosamente suspendidas en su gobierno- que dan la sensación de un malestar generalizado, o una fuerte decepción entre los chilenos. En la primera marcha callejera, solo 6 meses después del asumo, con una muy acotada concurrencia, se ha provocado los mismos desmanes y destrozos que ocurrieron en octubre de 2019, organizados e impulsados por los mismos que hoy quieren evitar que Chile vuelva a ser el país en evidente desarrollo que el mundo entero aclamaba.
Este nuevo gobierno tiene que saber controlarlo, uno de los aspectos más importantes para iniciar una nueva construcción de Chile, es dar a todos y muy especialmente a los inversionistas la tranquilidad necesaria para con sus capitales, recuperar el crecimiento, que da trabajo y bienestar. Pero esto solo se logra en un país donde impera el estado de derecho.
Hay que reconocer que en algunas partes del territorio se está logrando la recuperación y la calma. Como es el caso de sectores de la macrozona sur.
Queda mucho por hacer, pero para ello necesitamos dar a los incumbentes el tiempo prudente y necesario.
- Details
- Written by: Administrator
- Category: Columna Luis Sagues
- Hits: 1
Por Luis Sagüés Garay
La historiografía, aun no dilucida del todo, la responsabilidad de O’Higgins y Carrera en el desastre de Rancagua. Es este uno de los hechos más influyentes entre los episodios de la gesta emancipadora de Chile. O´Higgins en un acto de absoluto patriotismo abnegado, - en Tres acequias - renuncia voluntariamente, al comando del bisoño ejercito libertario, que había sido designado por La Junta de Gobierno. Poniéndose a las órdenes del joven rebelde e influyente José Miguel Carrera. El interés de la patria lo exigía y no era él, disputando con Carrera, quién agravaría la ya complicada situación del arribo a Chile del avezado oficial español Mariano Osorio. Las alternativas estratégicas estaban entre detener el avance realista en el Cachapoal (Rancagua) o en Angostura de Paine. Las circunstancias eligieron esta última, y O’Higgins comandó su división y a las de Juan José Carrera, atrincherándose en la plaza de Rancagua.
Dos días de resistencia, 1 y 2 de octubre, en que la implacable ofensiva del ejército peninsular. no es capaz a pesar de su tenaz empeño, romper la resistencia de los patriotas. Sin agua sin abastecimientos mínimos, con una enorme cantidad de heridos, don Bernardo y sus oficiales, entre los cuales se cuentan Juan José Carrera, Domingo Urrutia Vivanco, Ramón Freire, responden heroicamente a las exigencias del momento.
En este combate muy desigual, se producen hechos que amenizan el dramático capítulo. El destacado y muy importante formador de la escuela medica de la universidad de Chile, el Dr. Pedro Morán, distinguido cirujano del ejercito de la patria, sufre en este cruento, episodio un ataque de pánico, que lo obliga a refugiarse en el Templo de Rancagua, junto a numerosos heridos. Don Bernardo lo busca y lo encuentra, lo saca de este escondite, al medio de la plaza, increpando su actitud poco digna. En ese momento inexplicablemente. pasa entre ambos, una bala del cañón enemigo, a escasos centímetros de los dos personajes. El Dr. Morán, al máximo de su crisis nerviosa, - pero ileso - cae desmallado. O´Higgins no puede resistir, y lanza una sonora carcajada.
El acuerdo con José Miguel Carrera era, - después de un confuso intercambio de mensajes- que ese dos de octubre, cargaría por el norte la tercera división al mando de José Luis Carrera.
Esta maniobra efectivamente se intentó, pero los inexpertos huasos que componía esta división, huyeron despavoridos al enfrentarse a veteranas topas peninsulares, entre las cuales venía el Burgos, integradas por combatientes que tenían la experiencia enriquecedora, de haber derrotado a las tropas de Napoleón en España. Estos veteranos avanzaban al grito de guerra: “Aquí está el Burgos, 17 batallas ganadas, ninguna perdida”
El encuentro em la plaza, se hace insostenible, la resistencia es inútil.
O´Higgins toma la dolorosa decisión de abandonar el sitio y da la orden de salir de la plaza. Montan los pocos caballos que quedan. Don Ramóan Freire joven teniente y leal colaborador de O´Higgins, le propone hacer un círculo de soldados, al centro del cual iría don Bernardo. Este agradece la oferta, pero encabezando el pequeño pelotón de combatientes – con su impronta de siempre - desafía las trincheras españolas. Su cabalgadura después de dos días -extenuada - rechaza el obstáculo, don Dimingo Urrutia, bajándose de la suya y utilizando sus hercúleas fuerzas, empuja al animal desde las ancas y lo obliga a traspasar la escarpada trinchera.
Al cruzar la cuesta Chada, ya en la angostura de Paine, la columna de combatientes derrotados, divisa a lo lejos en el valle, las humeantes ruinas de Rancagua.
Había concluido el primer episodio histórico llamado “Patria Vieja”.
Desde ahora ¡O vivir con honor o morir con gloria!
Pintura de Pedro Subercaseaux, imagen Wikipedia
- Details
- Written by: Administrator
- Category: Columna Luis Sagues
- Hits: 1
Por Luis Sagüés Garay
El 19 de septiembre se ha consagrado como el día para celebrar Las Glorias del Ejército de Chile. En esta fecha se conmemoran los acontecimientos bélicos mas importantes de nuestra historia.
El ejército de nuestra patria es una institución que se fue formando con los primeros descubridores que llegaron con Almagro y que luego volvieron con Valdivia, y que fueron incorporando progresivamente a los aborígenes que ya vivían en esta franja de suelo, que ha pasado a llamarse Chile.
Como en muchas naciones, el Ejercito ha estado unido a la génesis de nuestra nación. Porque el devenir histórico ha ido amalgamando a las distintas fraccione humanas que se unen para consolidar nuestra identidad patria.
Pero hay un hito, que aglutina a esta nación y da forma a un país distinto de los variados grupos que se han ido integrando a él. La independencia, que termina por unirnos, en una nación con sentido de futuro y ambición de progreso. Antes de este acontecimiento las unidades armadas que existían y que obedecían a distintos objetivos, eran todas formadas por criollos comandados por nacionales o peninsulares que aspiraban y participaban de distintas formas de gobierno. Eso lo definió la Independencia, que fue triunfo claro de los republicanos que anhelaban una conducción propia.
Sin duda el avance profesional y táctico de esta noble institución, le permite la formación del Ejercito de los Andes, al cual se unen los derrotados criollos en Rancagua que al mando de don Bernardo O´Higgins llegan a Mendoza y se ponen a las órdenes del General San Martín, para iniciar la ciclópea epopeya, del transito de los Andes y obtener su primera y gran victoria en Chacabuco, donde derrotan inicialmente al ejercito realista. Desde este momento, triunfos y derrotas, con la conducción profesional del general San Martín, quien plasma una experiencia y formación bélica, que permiten la victoria final de la Independencia de la monarquía española, en la célebre y definitiva batalla de Maipo.
Entre las primeras acciones del gobierno del general Bernardo O’Higgins está la creación de la Escuela Militar que hoy lleva su nombre. Esta institución se funda bajo el visionario y profético juicio del padre de la patria “En esta Academia Militar está basado el porvenir del Ejército y sobre este Ejército, la grandeza de Chile".
Los años siguientes de nuestra historia están enriquecidos por hechos que refuerzan las palabras del Libertador.
Este pequeño pero querido país, se yergue con hechos de plena acción militar.
La expedición Libertadora del Perú. La guerra contra la confederación Perú Boliviana, La guerra del Pacífico, son momentos epopéyicos en que nuestras FF. AA demuestran su coraje y entrega a toda prueba.
Y en instantes críticos, y difíciles circunstancias, como los ocurridos en 1973, las FF. AA y de Orden, evitaron un conflicto entre hermanos y restablecieron la paz, en un país al borde de una guerra civil. Que, al decir de sus propios protagonistas, habría costados al menos un millón de chilenos muertos.
Estas son las razones por que hoy -y es posible sin saberlo- la ciudadanía aclama a nuestras FF. AA y de Orden, cuando gallardas desfilan en nuestras fiestas patrias.